Con la mente y con el corazón: Cómo enseñar y celebrar la Torá en la primera infancia
El pueblo judío tiene un libro favorito que nunca abandona. La Torá se lee una y otra vez, y se vuelve a comenzar ni bien se termina, docenas de veces en la vida de cada judío, miles de veces en la vida de nuestro pueblo. Sin embargo hay un misterio oculto entre las letras negras y los espacios en blanco, tan oculto como para mantenernos cautivados durante incontables generaciones.
Simjat Torá, la fiesta en la que terminamos de leer la Torá y volvemos a empezar, se traduce literalmente como “la alegría de la Torá”, y es el momento ideal para introducir a los niños en la enseñanza (formal) de la Torá. Pero acaso ¿Los niños pequeños pueden realmente estudiar la Torá? Los niños pequeños aprenden con la mente (moaj) y también con el corazón (lev). Siguiendo a J. Bruner, acordaremos en que, de alguna manera, se pueden enseñar los aspectos básicos de cualquier tema a cualquier persona de cualquier edad. Más tarde, con el correr de los años, la persona irá comprendiendo el tema con mayor profundidad si le dedica su atención.
La autora nos propone acompañarnos en esta deliciosa y “dulce” aventura.